Una medida contracorriente
La medida parece que ha gustado a patronal y trabajadores, que hacía años perseguían este objetivo. Pero, ¿qué ocurre con los clientes? Cuando las cajas decidieron cerrar las oficinas en sábado se presta abrir una tarde a la semana (el jueves) durante la temporada de invierno para compensar aquellos clientes que no podían visitar las oficinas de lunes a viernes. No parece que éste sea el caso. Si se quiere ir a pedir una hipoteca o a realizar algo tan sencillo como contratar un fondo de pensiones, hay que pasar por la oficina en horas “de oficina”, es decir, por las mañanas de los días laborables.
Creo que esta medida va contra la corriente dominante. Se ha hablado mucho de liberalizar horarios comerciales e incluso algunos cuestionan el hecho de que los centros comerciales sólo puedan abrir un número determinado de domingos al año. En cambio, pocas han sido las voces que se han escuchado pidiendo unos horarios bancarios más amplios. No se entiende por ejemplo, que no puedan existir oficinas bancarias abiertas al público por las tardes o sábados. No es necesario que estén abiertas todas y cada una de las oficinas de la red comercial: basta que haya alguna oficina donde el cliente pueda resolver una gestión presencialmente.
La situación actual difiere notablemente de la de hace dos décadas, cuando se produjo el primer paso para el cierre en sábados. Unas entidades financieras que han apostado por perfiles decididamente comerciales, y la consolidación de Internet pueden poner las cosas difíciles a las entidades tradicionales. Después de todo … si mi banco de toda la vida me obliga a ir en horas que a mí no me van bien y tampoco mantiene conmigo el grado de conocimiento que tenía años adelante, por qué tengo que seguir pagando toda esa infraestructura?
Curiosamente una de las entidades financieras que ha apostado por llevar su negocio íntegramente vía Internet anuncia que abrirá medio centenar de oficinas comerciales en horario de mañana y tarde …

Efectivamente, no tiene mucho sentido.
La teoría dice que la tendencia debería ser la de mayor cobertura, tanto horaria como de servicios (¿bancos ofreciendo productos de agencias de viajes o seguros?).
Lo que pasa es que falta valentía y se teme que la obertura de las oficinas en sábado (o los laborables por las tardes) sea más coste y no se genere nuevo negocio.
Además se está abusando (hace menos de 5 minutos me han llamado de una entidad bancaria dónde tengo una cuenta para ofrecerme otra) de herramientas un tanto intrusivas (llamadas al móvil, etc.) de mucho menor coste (call center a comisión).
Esperemos que alguien rompa la inercia.