Los efectos del “Plan E”

Plan E
Con el nombre de Plan E se conoce al conjunto de acciones emprendidas por el Gobierno de España a finales de 2008 para contrarrestar el fuerte deterioro de la economía. Estas incluían aspectos tan diversos como la ampliación de las líneas de financiación del ICO para las Pymes, o la potenciación del tráfico de mercancias por ferrocarril. Pero seguramente la medida estrella de este plan fue el denominado Fondo de Inversión Local, consistente en un paquete de 8.000 millones de euros destinado a la realización de pequeñas obras municipales. Su objetivo último era proveer de ocupación a una parte importante de los nuevos desempleados, provinientes del sector de la construcción. Según los datos manejados , se estima una creación de 278.000 puestos de trabajo directos y de hasta 400.000 en empleos indirectos.
Las particularidades de este plan básicamente dos:
- En primer lugar el reparto de fondos se realizaba de modo proporcional al tamaño de la población, por lo que todos los municipios pueden percibir cantidades por este concepto.
- Las obras deben iniciarse durante 2009 y en cualquier caso, deben justificarse no más tarde del primer trimestre de 2010.
La aplicación del plan, sin embargo, ha sido controvertida. Así, desde algunos foros se ha criticado que el destino de estas ayudas sea el costeo de las redes wifi, campos de futbol con césped artificial, o a la construcción de bares y locales sociales similares. Se ha argumentado, por ejemplo, la paradoja que supone asignar 8.000 millones de euros a nuevas obras mientras muchas empresas se ven abocadas al cierre por los retrasos en los pagos de las administraciones locales por servicios prestados.
¿Ha sido el Plan E y más concretamente el Fondo de Inversión Local una buena idea?
Desde un punto de vista económico, destinar inversiones a infraestructuras tiene un retorno social positivo. Sin embargo, una inversión en infraestructuras per se no garantiza retornos sociales positivos. Pensemos por ejemplo en aquél caso de inversión en Japón en un largo puente para unir dos islas… una de las cuales contaba con apenas medio centenar de habitantes. La precipitación en el reparto de los fondos y en el inicio de las obras puede haber sesgado a la baja la rentabilidad social de las obras.
El objetivo del Plan E era generar empleos. Las proyecciones de empleos a generar son el resultado de extrapolar la generación media de empleos por unidad de gasto en obra pública. Sin embargo cabe tener en cuenta dos cosas: (1) se trata de una media que abarca un importante número de actividades (no es lo mismo edificar un colegio que instalar césped artificial en un campo de futbol); y (2) la inversión a realizar es lo suficientemente importante como para alterar esta “generación media de empleos” basada en datos históricos. Mucho nos tememos, a la vista del destino de los recursos, que la generación real de empleos será claramente inferior a la prevista.
La tercera cuestión que cabe plantearse es si existía una alternativa de rápida implementación y no discriminatoria entre ciudadanos para asignar los 8.000 millones de euros del fondo. Una alternativa que se había manejado era la de emplear estos recursos a pagar las deudas pendientes de ayuntamientos con proveedores. Pero una medida de estas características, que probablemente hubiera salvado más de una empresa, se enfrentaría al hecho de tratar diferente a los ciudadanos en función del municipio en el que vivieran y, lo que es peor, premiar a aquellos ayuntamientos que no pudieron satisfacer sus obligaciones frente a proveedores.

Per mi aquest pla és una aberració més del sistema, més de lo mateix, no en aprenem, l’únic que sabem fer és invertir en totxo!!. Tinc la sensació de que els nostres mandataris no saben que fer, i l’única ocurrència que tenen és esperar a que els grans (USA, Alemanya, França…)tirin de nou i seguir la seva estela a veure que deixen anar
Ara resulta que els ajuntaments s’han trobat amb un regalet i no saben com malgastar-ho. A mi em recorda aquests premis que consisteixen en gastar-se una quantitat de diners brutals en una tarda en un centre comercial.
Aquests despropòsits els estic vivint i patint en directe, ja que treballo en una empresa municipal. Veig a diari com es malbaraten aquests recursos arreglant voreres i transformant carrers de forma innecessària, com es continuen construint casals de barri que solament fan servir els quatre del partit, com es fan camps de futbol d’herba artificial (ecològic je, je). I mentre en altres serveis ni siquiera es compleixen les normatives vigents, tenim vehicles operatius amb més de 15 anys, el sistema informàtic és dels anys 90, els treballadors estan en mòduls portàtils provisionals des de quasi 10 anys.
La veritat no sé que passarà quan ens hàgim gastat els 8.000 M€, i continuen cavalcant en la crisis i tinguem que començar a tornar aquests diners.
Es depriment
Salut
Projectes. Calen projectes de coses que no es fonamentin en requalificacions de terrenys i totxo (esports, joc, cultura, oci)… EL Barça haurà guanyat més diners amb la inversió “Messi” o amb un dels seus famosos terrenys? Doncs igual tothom (administracions incloses). e-administració ja!
Possiblement l’efecte real serà menor al desitjat, però hi haurà un efecte i això ja fa que valgui la pena intentar-ho. Sempre serà millor que el pla de Keynes en tres fases: primer imprimir molts sacs de billets de 5 lliures, però, enlloc de distribuir-los, pagar posteriorment a la gent per enterrar-los i, finalment, pagar a la gent per desenterrar-los de nou. Tot menys donar-los.