Hace unos meses se puso en funcionamiento un servicio pblico de alquiler en bicicletas en Barcelona denominado Bicing. Mediante este servicio los usuarios pueden utilizar gratuitamente una bicicleta para realizar recorridos cortos (de hasta media hora) a cambio de una cuota de 24 euros al ao. Para asegurar el correcto funcionamiento del servicio se han dispuesto un conjunto de puntos de recepcin de las bicicletas, situados bien en el centro de la ciudad o en puntos estratgicos (enlaces con el metro o cercanos a playas o monumentos).
Este sistema no es exclusivo de Barcelona. Otras ciudades, como Lyon, ya lo tienen en explotacin dese hace algn tiempo. Pars incorporar este servicio durante este mes y se espera que Sevilla tambin cuente con l este verano, tras unas pruebas realizadas en primavera

El sistema ha contado con una excelente acogida… quiz demasiada. Pese a que el nmero de puntos de recogida y el de bicicletas ha ido aumentando paulatinamente, la demanda del servicio lo ha hecho a una tasa mayor. Adems, con la llegada del verano, muchos han visto en l un sistema excelente para acceder a las playas o al frente martimo. La consecuencia de todo ello es el desabastecimiento de la prctica totalidad de las estaciones situadas en el centro de la ciudad. Pese a que el servicio cuenta con un sistema de reasignacin de bicicletas (un camin las va trasladando en funcin de las necesidades), la gran demanda está provocando el colapso del servicio, con el consiguiente enojo de los usuarios.
Debe reconocerse que era extremadamente difcil prever de forma ms o menos precisa la demanda del servicio. En primer lugar, ya es difcil hacer previsiones sobre el nmero potencial de usuarios (los adquirientes del abono anual). Las cifras actuales, ms de 70.000, superan de largo las previsiones ms optimistas del nmero total de abonados para el primer ao de operaciones.
La segunda cifra es an ms complicada de estimar: cules sern los desplazamientos ms concurridos. El sistema admite mltiples combinaciones, ya que se puede dejar la bicicleta en cualquier otra estacin distinta a la de la recogida. La nica pista para intentar extrapolar la demanda hubiera sido utilizar los datos de trfico del carril bici (por cierto, cosa que estn realizando), pero el problema principal de esta metodologa es que no cubren buena parte de los posibles recorridos que permite el sistema.
De todos modos, el hecho de que sea difcil realizar previsiones no exime de los errores de implantacin del sistema. En primer lugar, y sin ser ningn experto en anlisis de demanda, ya puede intuirse que el sistema no iba a dar mucho de s. El sistema anlogo de Lyon tiene mayor capacidad que el de Barcelona, siendo Lyon una ciudad ms pequea. Y las comparaciones son ms odiosas si las realizamos con respecto a Pars, una ciudad cuyo trmino municipal es similar al de Barcelona y que concentra una poblacin algo mayor. La capacidad estaba infradimensionada en una ciudad en la que hay precedentes de movilizacin ciudadana.
El otro gran error fue la manera de iniciar las operaciones. Lo ms lgico hubiera sido testear el sistema a pequea escala para poder observar la demanda, tanto en números absolutos como desagregada por trayectos. De este modo se poda dimensionar el servicio a las necesidades y tambin situar las estaciones de acceso. Nada de eso consta que se hizo. Lo ms, un inicio paulatino que parece estar ms relacionado con disponibilidades de materiales que no a un beta-test.
Y finalmente, debera haberse previsto la posibilidad de morir de xito. Qu ocurre si hay ms demanda que oferta? La idea del precio promocional, muy buena en principio para los usuarios, no parece haber sido muy acertada. Como tampoco parece acertado el sistema de resolver la escasez de oferta a base de colas.
Una posible alternativa a este lanzamiento hubiera, poner a la venta un nmero limitado de abonos, cuya cantidad no puede aumentar hasta que el sistema aumente en capacidad. El punto crtico aqu sera el hecho de que la cola se reproducira en el momento de adquirir el abono.
Otra alternativa hubiera sido emplear un sistema a la gmail, restringiendo la primera fase a un nmero limitado de personas y que los nuevos accesos slo pudieran realizarse durante el periodo de lanzamiento por invitacin. El punto crtico aqu consistira en definir un sistema justo para determinar quien tiene derecho a la invitacin en una primera fase y quien no. An resolviendose este aspecto, el sistema no estara libre de crticas, especialmente por su carcter pblico. Quiz desde un punto de vista econmico sea el mejor, pero es seguramente el ms polticamente incorrecto.