Pues los precios del cine siguen sin bajar

Estos últimos años no han sido precisamente brillantes para la exhibición cinematográfica. Tras dejar atrás una década bastante boyante, las cifras que las estadí­sticas arrojan no son nada favorables. Así, por ejemplo en 2006 la cifra de espectadores a nivel estatal fue de 121 millones, seis millones menos que el año anterior, y ya muy alejados de los 140 millones de principios de esta década.

¿Causas? Las exhibidoras achacan el problema esencialmente a la piraterí­a. Otros lo atribuyen a la mala calidad de las pelí­culas. Sin embargo, nadie discute la idoneidad de la polí­tica comercial de las exhibidoras.

Buena parte de la recuperación de los cines en la década de los noventa se debió a los cambios en las políticas comerciales de las exhibidoras. Del cine tradicional, con una única pantalla y un aforo de un millar de espectadores, se pasó al concepto de los multicines, que permití­an ofrecer una programación casi a la carta y consiguiendo tasas de ocupación impensables años atrás. Asimismo se renovaron los bares de los cines, volcándose en la venta de palomitas y refrescos. También se empezaron a aplicar descuentos para estudiantes, jubilados, o creando el “dí­a del espectador”.

Sin embargo, nada cambia desde hace años. Una cosa que me parece bastante sorprendente es que los precios sean prácticamente los mismos tanto si uno acude un sábado por la noche que un jueves a la segunda sesión de la tarde. ¿Por qué no ofrecer las entradas con grandes descuentos los dí­as y las horas que todo el mundo sabe que es imposible tener más de media docena de espectadores con los precios actuales?

Esta idea no es nueva: es lo que aplican las aerolí­neas de bajo coste. De hecho, Stelios ya intentó aplicarla en el Reino Unido con el Easycinema, aunque el proyecto no funcionó al nivel que se esperaba.

No obstante, creo que aún sigue habiendo lugar para un proyecto como éste. Por ejemplo, se podrí­an ofrecer las entradas a un precio simbólico (por ejemplo a 2 euros). Seguramente los ingresos de la cafeterí­a-bar compensarí­an con creces los menores ingresos por taquilla. Y seguramente mucha menos gente tendrí­a incentivos para descargarse la pelí­cula por el emule de turno.

¿Algún exhibidor se anima, o prefiere mantener las salas vací­as la mayor parte de la semana?

Por cierto, si os gusta el cine, Jordi Alonso mantiene un más que interesante blog sobre el tema.

2 Resposta a “Pues los precios del cine siguen sin bajar”


  1. 1 Marc

    Un post interessant sobre el mercat de les sales de cinema.Es demostra que una economia poc dinàmica genera menys oportunitats (i menys riquesa) tant per la oferta com per la demanda.

    Qui farà el “Virgin Movies” o “Yocinema”?

    Fins aviat,
    Marc
    http://www.catalunyafastforward.blogspot.com

  1. 1 Crisi a les sales de cinema? Potser la culpa no
    Direcció Pingback a 17 gen. 2008 @ 12:27 am

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